Archivo mensual: enero 2015

A la memoria de José Madrazo Real de Asua, fundador de Contino

José Madrazo fotografiado en Bodegas Contino por Jesús Esteban para La Prensa del Rioja en 1993.

José Madrazo fotografiado en Bodegas Contino por Jesús Esteban para La Prensa del Rioja en 1993.

“Si hay algún lugar en Rioja capaz de inspirar toda la poesía que entraña el mundo del vino, este es sin duda la bodega de Contino y su viñedo circundante. La creación de un bodeguero con una especial sensibilidad humanística, que confiesa encontrar en este remanso de paz, a sus 58 años, un trozo de cielo en medio de la vorágine cotidiana. Seguro que también le hubiera gustado a su bisabuelo y fundador de Bodegas CUNE, D. Eusebio Real de Asua. Marinero en tierra, José Madrazo cambió en 1973 las turbulentas aguas oceánicas -es capitán de la Marina Mercante- por la no menos apasionante aventura de pilotar una nave centenaria como CUNE, de cuyo Consejo de Administración es secretario y responsable directo de sus viñedos”. 

Escribí este texto al final del invierno de 1993 para la sección ‘Galería / Personajes del Rioja’, una serie de magníficos retratos realizados por el fotógrafo Jesús Esteban, que publicábamos en La Prensa del Rioja por aquellos años. Me ha venido rápidamente a la memoria al conocer el fallecimiento de José Madrazo (Madrid, 1935), pues fue una de esas entrevistas que dejan huella, tanto por el personaje como por el entorno, esa extraordinaria Finca de San Rafael abrazada por un meandro del Ebro y presidida por el olivo milenario que tanto apasionaba a Manuel Llano Gorostiza, colaborador imprescindible en la creación del concepto de ‘château’ que inspiró Contino. Aunque fueron muchas las ocasiones que tuve de aprender de su siempre amable y sabio conversar hasta su jubilación a finales de los noventa, aquel fue un momento especial, quizás auspiciado por la advocación a San Gregorio Ostiense que la bodega exhibe incluso en su simbología corporativa. Aunque el verdadero protagonista del lugar sea el ‘contino’ (guardia real) Pedro de Samaniego, a quienes los Reyes Católicos donaron la propiedad, que ya contaba en esa época medieval con viñedos y bodega. Consejero de Cune desde 1965, donde compartía singladura con su amigo Luis Vallejo, otro apasionado de la vela con el que disputó y llegó a ganar importantes regatas, José Madrazo consideraba a Contino ‘la obra de su vida’, paternidad que decía compartir con Manuel Llano. Me confesó que desconocía la viticultura hasta la puesta en marcha de esta bodega en 1974 y que le parecía muy bonito el hecho de que cada año fuera cambiante. “El mundo del vino –me aseguró- da muchas satisfacciones, sobre todo por la relación con la gente y porque propicia el buen vivir”, filosofía de vida de la que era entusiasta defensor y practicante. También me dijo aquello de que “aquí no se jubila nadie, se muere con las botas puestas”, pero era aún el año 93 y al mundo del vino le quedaban por delante grandes cambios. Cinco años después, en febrero de 1998, me anunciaba su intención de jubilarse en un par de años. Fue la última ocasión en que tuve la oportunidad de disfrutar de su gran cordialidad y de la certera visión que tenía del negocio del vino, afinada por la amplia experiencia del mucho mundo recorrido. Es probable que en aquella comida que compartimos en la bodega nos acompañara también su hijo Jesús, que ese año asumió la dirección técnica de Contino. Mis más sentidas condolencias para él y su familia. (Texto: Javier Pascual / director de La Prensa del Rioja)

Anuncios

1 comentario

Archivado bajo PERSONAJES, Vinos y Bodegas

La vieja historia de hacer cada uno la guerra por su cuenta

Bodegueros y viticultores que integraron el Pleno del Consejo Regulador durante el mandato 1982-1988, con Santiago Coello como presidente.

Bodegueros y viticultores que integraron el Pleno del Consejo Regulador durante el mandato 1982-1988, con Santiago Coello como presidente.

“Si cada uno va a hacer la guerra por su cuenta, apaga y vámonos” titulaba el insigne bodeguero Marcelo Frías Artacho un artículo publicado por el diario La Rioja el 18 de noviembre de 1981. Aportaba el director de la centenaria firma de Cenicero Bodegas Riojanas su punto de vista personal sobre el conflicto que se vivía en el seno del sector bodeguero riojano con motivo de la renovación del Consejo Regulador. Un conflicto en el que se dirimía, entre otras cuestiones, el modelo de representación, rechazándose la fórmula inmovilista impuesta por el Ministerio. Surgió la división en el seno de la única asociación bodeguera existente y hubo bodegueros que llegaron a manifestar su intención de abandonar la Denominación, como se refleja en las publicaciones de la época. Marcelo Frías consideraba falso lo que se presentaba como un contencioso entre pequeñas y grandes bodegas, ya que para él tanto unas como otras eran necesarias y beneficiosas para Rioja, y entraba en el fondo de la cuestión de la representación afirmando que, aunque la fórmula de un hombre un voto sonaba muy democrática, le parecía “elemental que en las decisiones de la asociación exista alguna fórmula de corrección que proteja a quien tenga mayores intereses en juego”. “El grupo al que pertenezco pretende que en el Consejo Regulador haya personas con un mandato del colectivo y con unas ideas claras sobre los intereses generales de Rioja. Si por el contrario cada uno va a ir a hacer la guerra por su cuenta y defender sus propios intereses, apaga y vámonos”. Su idea quedó finalmente plasmada más de veinte años después con la creación de la Interprofesional en 2003. Proponía también en su artículo Marcelo Frías “la creación de subzonas (por las que he venido abogando sin éxito) ya practicado en otras denominaciones extranjeras de prestigio, lo que a mi juicio beneficiaría al conjunto de sector, pues los precios verdaderamente altos que alcanzarían los vinos de alta calidad tirarían necesariamente de los bajos”. Frente a la descalificación de una gran parte de la producción de Rioja que algunos propugnaban, esta segmentación territorial era a su juicio una solución mucho más razonable al problema que se debatía de la coexistencia en el mercado de vinos de la misma Denominación Rioja con calidades y precios muy dispares. También tardó casi 15 años en llegar el reconocimiento de las subzonas en el etiquetado, aunque parece que aún hoy algunos no han querido enterarse. Sin duda es solo un ejemplo de las reiterativas situaciones conflictivas que han marcado el devenir histórico de la D.O. Ca. Rioja y que han contribuido a que se haya ido configurando el actual modelo de Denominación sobre una senda de progreso. Muy pocas veces ha sido preciso romper algo para crear algo nuevo, porque sabido es que con las cosas del comer no se juega. Lo más habitual ha sido ir construyendo sobre el legado de los antecesores, porque sin duda uno de los activos más valiosos de esta región vinícola ha sido el capital humano con el que ha contado. El momento que he escogido como ejemplo resultó crucial para la evolución de Rioja, pues en aquellos años de finales de los setenta y principios de los ochenta se tomaron decisiones estratégicas de gran calado que irían materializándose en las dos décadas posteriores y que han fundamentado el éxito de esta Denominación. Detrás de esas decisiones hubo grandes profesionales que demostraron tener visión de futuro y capacidad para liderar los cambios. Supieron ganarse el respeto incluso de quienes no compartían sus proyectos. Marcelo Frías fue uno de ellos. Y es desde la perspectiva histórica como mejor puede apreciarse su valía, porque, como sigue ocurriendo ahora, en el fragor de la batalla el panorama tomaba tintes tan dramáticos que incluso el periodista gastronómico de referencia entonces, Xabier Domingo, alzó su voz para “salvaguardar al Rioja de los propios riojanos”, como escribía en un interesante artículo que merece una próxima entrega de este blog. (Texto: Javier Pascual / director de La Prensa del Rioja)

3 comentarios

Archivado bajo Política del vino, Vinos y Bodegas

‘Fracking’ político bajo la candidatura del paisaje de viñedo riojano

WEB PAISAJEVIÑEDO ALAVALa candidatura del paisaje de viñedo riojano a ser declarado por la UNESCO Patrimonio Cultural de la Humanidad puede representar un fuerte impulso del enoturismo como herramienta de comunicación y desarrollo integral de la D.O. Calificada Rioja. La concesión de este reconocimiento contribuiría a convertir a esta región vinícola, líder y referente internacional de la vitivinicultura española, en un destino turístico obligado para cualquier aficionado. Se trata por tanto de una interesante iniciativa que los gobiernos autónomos de Euskadi y La Rioja han tenido el acierto de impulsar conjuntamente. Me resulta por ello muy llamativo e incluso contradictorio con esta aparente unidad de criterios y acción, tan reclamada siempre a sus respectivos gobiernos por la gran mayoría del sector vitivinícola riojano de uno y otro lado del Ebro, que desde la Web creada por Gobierno Vasco y Cuadrilla de Rioja Alavesa para promocionar la candidatura se estén lanzando proclamas que reivindican la segregación de la Denominación. Se trata de la Web http://riojaalavesa.blog.euskadi.net, en cuya entrada puede leerse: “DASTATU RIOJA ALAVESA, PAISAJE CULTURAL DEL VINO Y EL VIÑEDO / El objetivo de este blog es informar sobre las actividades relacionadas con la Candidatura y todo lo concerniente a esta propuesta”. Y no solo me parece contradictorio publicar aquí esas proclamas porque puedan provocar la quiebra irreparable de esa unidad de acción en torno a la candidatura, sino también porque no me consta que figuren actualmente en la agenda política del Gobierno Vasco, como señalaba su responsable de Agricultura Bittor Oroz en la propia Web, y mucho menos aún en la estrategia sectorial de la Diputación Foral de Álava. Desde ambas instituciones se promueve la utilización de indicaciones en el etiquetado que reflejen una diferenciación del territorio alavés, algo a lo que ya dio amparo legal el Consejo Regulador hace casi veinte años, aunque parece que algunos prefieren no recordarlo. Nada que ver con el radical planteamiento de segregación que el dueño de la bodega Artadi lanza en la entrevista publicada por la mencionada Web el pasado 23 de diciembre http://riojaalavesa.blog.euskadi.net/formar-parte-de-rioja-diluye-nuestra-historia). Juan Carlos López de Lacalle, que fue vocal del Consejo Regulador por la UAGA (Unión de Agricultores y Ganaderos de Álava) desde 1988 a 1992, habla incluso de renunciar al nombre de Rioja y bautizarse con una nueva identidad exclusivamente alavesa, algo inédito hasta la fecha. Seguramente estas opiniones no hubieran tenido mucho mayor alcance si no hubieran contado con el altavoz prestado por otros medios informativos y las valoraciones hechas por otros miembros del sector vitivinícola. Incluso lo que se describe inicialmente como la inquietud de “un muy reducido grupo de dos a tres bodegas”, en el titular de un medio digital se convierte en “Un importante grupo de bodegas vascas planean abandonar la D.O.Ca. Rioja y crear una nueva denominación de origen”. El globo se hincha para regocijo de algunos críticos gastronómicos que orientan siempre el incensario hacia ciertos personajes. Y probablemente se desinflará con idéntica rapidez. Dado que se dan plazos concretos de tiempo para la presentación del supuesto ‘proyecto’, tendremos muy pronto ocasión de discernir si se trata de verdad de una iniciativa con calado, digna de cauces más solventes para hacerla realidad, o de una mera fantasmada, pues tampoco hay porqué pensar en pataletas o viejas rencillas, y menos aún en maquiavélicas maniobras políticas. El tiempo suele poner las cosas en su sitio y a cada uno donde le corresponde. Y si no, ahí está la hemeroteca para recordar similares escaramuzas del pasado. Se lo contaré la semana próxima. (Texto: Javier Pascual / director de La Prensa del Rioja)

2 comentarios

Archivado bajo Política del vino