Archivo mensual: junio 2013

Vinexpo, Francia y su influencia en Rioja

 

Stand de Bodegas Franco Españolas en Vinexpo 2013.

Stand de Bodegas Franco Españolas en Vinexpo 2013.

Esta semana se ha celebrado en Burdeos la feria de vinos más importante del mundo, Vinexpo, en la que han estado presentes más de medio centenar de bodegas de Rioja entre los 2.400 expositores de 44 países productores. Un auténtico mar de vino y una visita imprescindible para ponerse al día de lo que está ocurriendo en este negocio. “Un éxito que relanza el optimismo” es el título del balance oficial de la edición 2013 de una feria a la que acuden cerca de cincuenta mil visitantes de los cinco continentes. He de confesar que la primera ver que acudí a esta gran feria con la recién estrenada versión en inglés de La Prensa del Rioja, en junio de 1987, me quedé abrumado y definitivamente enganchado a esta cita cada dos años. 

Hemos de reconocer que en esto del vino los franceses han sido históricamente los grandes maestros, tanto en la vertiente enológica como en la comercial. Y han sabido ejercer ese liderazgo protagonizando eventos de la magnitud de Vinexpo, a donde acuden los principales productores y vendedores de vino de todo el mundo. Tal es la fuerza de lo francés en el vino, que incluso se tiende a exagerar y crear algunas leyendas y tópicos, como el que atribuye a los franceses la creación de la industria vinícola riojana y la implantación de los métodos de crianza en barrica a finales del Siglo XIX, con motivo de la llegada de la filoxera a Francia. No estoy en absoluto de acuerdo con esté tópico, tan repetido por los propios bodegueros riojanos cuando explican a las visitas sus orígenes.

Es cierto que la comercialización del Rioja recibió su empujón definitivo hace ciento cincuenta años con la llegada del ferrocarril y de los compradores franceses. Primero la plaga del oidio y a partir de 1863 la devastadora filoxera, obligó a las casas de vino francés a enviar ‘comisionados’ a La Rioja y otras zonas de España a comprar vino. Los bodegueros franceses, en su búsqueda de zonas productoras con que suplir su déficit productivo, encontraron en Rioja un suministrador preparado para atender la demanda que planteaban. Por tanto, las técnicas de elaboración y crianza de vinos de calidad estaban suficientemente implantadas en Rioja, cuyos bodegueros las habían aprendido de los franceses desde tiempo atrás.

Este fuerte incremento de la demanda exterior entre 1870 y 1890 provocó la implantación de nuevas bodegas y un espectacular crecimiento del viñedo hasta una extensión superior a la actual. Pero fue una prosperidad frágil y de alto riesgo, pues el mercado francés, que va recuperando su propia capacidad productiva, se cierra definitivamente a partir de 1892, cuando se aprueba el arancel proteccionista que gravaba la importación de vino español. Ese año significó el principio del fin de una época dorada para la viticultura riojana y coincide con la primera fase expansiva de la industria vinícola, surgida principalmente en torno a la ciudad de Haro y a la línea ferroviaria.

En definitiva, aunque hay ejemplos significativos de la aportación de capital francés al desarrollo bodeguero del Rioja, como Bodegas Franco-Españolas, esta aportación tuvo una relevancia mucho menor que la de los capitales vascos y riojanos y se centró sobre todo en la comercialización durante un periodo corto de tiempo. (Texto: Javier Pascual / director de La Prensa del Rioja)

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